Acidez de estómago: ¡Qué ardor!

Acidez de estómago: ¡Qué ardor!
Además de la influencia hormonal, existe un enlentecimiento de la digestión y un cambio de posición del estómago debido a la presión que ejerce el continuo crecimiento del bebé, lo que produce ardores y digestiones pesadas. Por otra parte, el esfinger esofágico, válvula que une el esófago con el estómago, no se cierra tan eficazmente como antes debido a la relajación muscular propia del embarazo. El resultado es que los jugos gástricos suben por el esófago hasta la garganta, lo que se conoce como reflujo gastroesofágico, provocando la sensación de ardor. Se empieza a notar a partir del tercer mes de embarazo y suele durar hasta el séptimo, aproximadamente.

¿Qué puedo hacer?
Come pequeñas cantidades de alimentos repartidos en cinco o seis veces al día. Evita las comidas grasas y el picante, y opta por alimentos que no produzcan acidez -por ejemplo: patatas, plátano…- y que mejoren la digestión de los alimentos que se van a consumir, como ensaladas de hoja verde. Después de cenar, no te acuestes inmediatamente. Espera al menos una hora de digestión y duerme de forma que la cabeza esté más elevada que el estómago (ayúdate con almohadas adecuadas), ya que los ardores suelen ser más intensos durante la noche. Si es preciso, el médico te recetará antiácidos, pero consulta antes de tomarlos por tu cuenta.