“Superbebés”: un fenómeno en aumento


Días atrás, el nacimiento en Rusia de un bebé que pesó 5,400 kilogramos y midió 58 centímetros saltó a las noticias como si se tratara de algo realmente excepcional. No es algo normal, pero se está volviendo cada vez más común.

La causa del incremento de los nacimientos de bebés con pesos mayores a los cuatro kilos no es otra que el incremento de las tasas de obesidad mundial. El 90% de las mujeres con sobrepeso y obesidad durante el embarazo desarrollan diabetes gestacional, cuyos elevados niveles de azúcar en sangre son los que disparan el crecimiento de los bebés dentro del útero materno.

Pero lo que advierten los especialistas es que lejos de cualquier fortaleza o superpoder que uno pueda asociar a la palabra “superbebé”, lo cierto es que los bebés que nacen con pesos superiores a los 4 kilos presentan un mayor riesgo a desarrollar afecciones como la diabetes o la hipertensión en su vida adulta. Además, un elevado peso durante la gestación puede ocasionar complicaciones antes y durante el parto.

Cuestión de peso

Se habla de macrosomía cuando un bebé pesa más de 4,000 kilogramos al nacer a término, pero también se habla de bebés demasiado grandes para la edad gestacional, ya que puede nacer a las 28 semanas pesando más de 3,000 kilogramos.

Una variable que debe ser tomada en cuenta para determinar si el peso de un recién nacido es elevado, es la talla materna. No basta sólo con mirar el peso del recién nacido, sino tomar en cuenta el desequilibrio entre la talla materna y la de su hijo.

¿Cuáles son los factores que influyen en el peso del bebé al nacer? El tamaño del bebé está determinado por su carga genética, pero también por el ambiente nutricional al que está expuesto dentro del útero materno.

Aquí es donde entra en juego la diabetes gestacional. Las mujeres que la padecen tienen un incremento de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre que está por encima de lo normal. La glucosa es el mejor alimento que puede recibir el bebé en gestación, pero en exceso produce un crecimiento mayor al normal. Los hijos de mujeres con diabetes gestacional tienen un riesgo 10 veces mayor de pesar más de 4,500 kilos y un estado metabólico que no es el ideal.

Llegado el momento del parto, los “superbebés” tienen de 2 a 3 veces más probabilidades de tener que recurrir a una cesárea y un riesgo 5 veces mayor de la llamada distocia de hombro: los bebés grandes tienden a tener hombros también grandes, pudiéndose trabar durante el parto y aumentar sus complicaciones.

Huella metabólica

Así como nacer con alto peso aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad en la vida adulta, también aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes o hipertensión. De todo lo dicho surge que el embarazo es un momento en el cual el cuidado de la salud y la nutrición materna tienen un impacto no sólo inmediato, sino en el futuro del bebé.

El cuidado de la nutrición durante el embarazo, la práctica de actividad física y el control de los niveles de glucosa en sangre permiten reducir al 8% la tasa de macrosomía en hijos de mujeres con diabetes gestacional.