Fatiga durante el embarazo

Fatiga durante el embarazo

La fatiga es uno de los primeros síntomas del embarazo. Suele aparecer al no poder dormir, estar débil e irritable. En otras mujeres, estos síntomas son justo lo contrario: tienen más energía que antes de estar embarazadas.

Las causas científicas de la fatiga durante el embarazo son:

  • La producción de progesterona, que te puede hacer sentir más lenta y somnoliente.
  • Un aumento en la producción de sangre, para que los nutrientes que ingieres lleguen, también, al futuro bebé, esto hace que tus órganos trabajen más, por lo que puedes sentirte más cansada.
  • Un cambio en la manera de procesar los alimentos.

Lo que puede agravar la fatiga son los frecuentes cambios psíquicos y físicos: en nueve meses tu cuerpo deberá “crear” vida en él, alimentar a ese nuevo ser para que, en unos meses, pueda nacer. Este conjunto de cambios hace que tengas que asimilarlos rápidamente provocando un aumento del cansancio.

La fatiga puede ser un síntoma externo de que algo no va bien en tu organismo, como puede ser la anemia.

Cómo evitar la fatiga durante el embarazo:

  • Descansa tanto como tu cuerpo te lo pida. Es absurdo seguir con el mismo ritmo de antes del embarazo, ahora tu cuerpo ha cambiado y debes hacerle caso.
  • Te sentirás mejor durmiendo siestas. Eso hará que el organismo pueda descansar y que te sientas mejor.
  • Debes controlar la ingesta de bebidas: mejor por la mañana y reducirlas, hasta eliminarlas, durante la tarde. Se aconseja no beber líquidos de 2 a 3 horas antes de ir a dormir. Evitarás levantarte a orinar por la noche. Pero debes recordar que el consumo de líquidos favorece la desaparición de la fatiga.
  • Para reducir la fatiga, lo mejor es hacer ejercicio moderado.
  • Evita, en lo posible, las situaciones conflictivas o que impliquen que te alteres; repercuten negativamente en tu salud.
  • Pide ayuda a familiares para que te faciliten, por ejemplo, la realización de tareas domésticas. Siempre viene bien una mano extra para la limpieza.
  • Debes mejorar la calidad de tus comidas. Los alimentos ricos en hierro te serán de gran ayuda.

Para finalizar, debes acudir a tu médico:

  • Cuando la fatiga no desaparece o se reduce con el descanso.
  • Cuando sufres fatiga después del segundo trimestre del embarazo (a partir del sexto mes, más o menos).
  • Cuando va acompañada de depresión.