El deseo de ser madre

El deseo de ser madre
Poco a poco la idea va tomando forma, y hoy, te has decidido: quieres tener un hijo. Esta es una de las etapas más importantes en la vida de una mujer. Será una maravillosa aventura para ti y debes estar preparada.

La historia de la vida

Has leído docenas de revistas, has devorado libros, has pasado horas mirando foros y webs sobre la concepción. Sabes que el cuerpo de la mujer está bien preparado para eso, han nacido millones y millones de niños desde que existe la humanidad, sin embargo, para ti es algo desconocido.

Lo que sientan los demás no importa, se trata de una aventura personal, íntima tuya y de tu pareja, una experiencia única. Tu embarazo no será como el de tu madre, ni como el de tu amiga o tu vecina. Tu embarazo será tu propia historia, cada embarazo cambia de una mujer a otra, incluso en la misma mujer.

Estar preparada mentalmente

Tener un hijo es algo muy importante en la historia de tu vida: pasas de ser mujer, a ser mujer y madre. Es la verdadera transición a la edad adulta. Todo alrededor cambia, desde la relación con tus propios padres hasta tu propia visión del mundo. Adquieres nuevas responsabilidades ante un ser al que deberás trasmitirle valores, una buena educación y, por supuesto, ayudarle a descubrir el mundo de tu mano.

Comprender tu deseo

Existen numerosas razones para desear estar embarazada: te sentirás más mujer, descubrirás tu feminidad, probarás que tu cuerpo “funciona”… El deseo de estar embarazada y el deseo de tener hijos son dos cosas diferentes. El deseo de tener hijos es la esperanza de demostrar que la pareja ya salió de la infancia definitivamente y que es capaz de igualar a sus propios padres.

Estar preparada físicamente

Debes prepararte para esta gran aventura comenzando por una revisión médica y unos buenos hábitos alimenticios, de higiene y de vida… Desde que decides quedar embarazada no olvides que puede llegar en cualquier momento, por tanto debes estar bien sana y fuerte para poder dar lo mejor a tu primer bebé… ¡Y a los siguientes!