Cómo prepararse para la lactancia

Cómo prepararse para la lactancia
Cada mujer es diferente, pero las dudas sobre la lactancia a menudo llenan de preocupaciones a las mamás, sobre todo a finales del segundo trimestre de embarazo y principios del tercero, un periodo en el que algunas embarazadas comienzan a tener gotitas de un líquido amarillento en el pezón.

Este líquido amarillento es el calostro, la primera leche que toma el bebé. Si aún no tienes estas pérdidas de leche no debes preocuparte, que no las tengas no es señal de que vayas a tener problemas con la lactancia.

Ideas preconcebidas

A través de los años se han ido acumulando un gran número de consejos para preparar el pecho en torno a la lactancia, como por ejemplo practicar los ejercicios de Hoffman para suavizar los pezones rozarlos con una toalla o un cepillo de dientes para fortalecerlos, aplicarse pomada o aceites para hidratarlos, no usar sujetador o cortar la copa de éste para que el pezón no se hunda y un largo etcétera. Todos estos consejos son contraindicados según La Liga de la Leche, además de asegurar que no sirven para nada.

Higiene adecuada sin llegar a extremos

Es cierto que se debe llevar una higiene adecuada, pero no es necesario hacer algo más especial que cuando no estabas embarazada. Una higiene demasiado escrupulosa podría irritar los pezones y así abrirle puertas a las infecciones. El pezón es una membrana mucosa extremadamente sensible y frágil.

Estar tranquila y confiar en tu cuerpo

Este es el mejor consejo que se le puede dar a una mujer embarazada que desea dar el pecho a su futuro bebé. La mayoría de problemas de escasez de leche o de leche con pocos nutrientes son el resultado de un fuerte estrés y nerviosismo por parte de la madre. Infórmate bien de todo, relájate y disfruta de esta bonita etapa.

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