La higiene personal en el embarazo

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La higiene personal debe ser siempre una parte importante de tu rutina diaria. Una higiene personal inadecuada durante el embarazo puede dar lugar a infecciones que pueden poner en peligro a tu bebé. Hoy te voy a dar las pautas a seguir para una correcta higiene personal:

Las manos
Lavarte las manos adecuadamente previene la propagación de gérmenes y virus que pueden poner en riesgo a tu bebé. Lo recomendable es que te laves las manos frecuentemente con agua tibia y jabón. Frota por lo menos durante 20 segundos para dejarlas bien desinfectadas.

Los dientes

La mala higiene dental durante el embarazo puede causar una enfermedad periodontal. Esta condición puede ser peligrosa ya que las bacterias periodontales pueden llegar al feto y causar complicaciones como la infección del líquido amniótico, el nacimiento prematuro y bajo peso al nacer. Debes hacerte un examen dental en tu primer trimestre. Para evitar problemas, tienes que cepillarte los dientes después de cada comida usando una pasta dental con flúor. Utiliza hilo dental para hacer una limpieza más a fondo.
La zona vaginal
Ten cuidado de los productos que utilizas para limpiar tu zona vaginal durante el embarazo, ya que algunos pueden alterar su ph y causarte infección. No es recomendable usar tampones ni hacer duchas vaginales durante el embarazo. Evita los baños de burbujas o los jabones muy perfumados, ya que pueden irritar la vagina. Usa ropa interior de algodón.
Los pechos
A partir de la mitad del embarazo tus senos pueden empezar a producir líquido, el calostro. Las fugas de calostro pueden hacer que tu ropa íntima se humedezca y te irrite los pezones. Lava tus pechos todos los días con un jabón suave, pero los pezones y areolas lávalos sólo con agua tibia. Usar jabón en estas zonas puede provocarte irritaciones y grietas. Las glándulas que hay en tus areolas producen aceites que mantienen tus pezones hidratados.
El cuerpo
A menos que tu médico te aconseje lo contrario, dúchate todos los días. Elije una ducha en lugar de un baño para evitar que la suciedad y las bacterias entren en tu vagina. Mantener tu cuerpo y zonas íntimas limpias durante el embarazo no sólo reduce el riesgo de infección, sino que también puede hacer que te sientas más cómoda.