¿Qué cambia en el segundo embarazo?

segundo-embarazo-hermanita

En el segundo embarazo los síntomas pueden ser similares o completamente distintos al primero, y eso no quiere decir que una gestación sea mejor o peor que la otra. También puede ocurrir que ciertas molestias las lleves peor porque en la segunda espera se suele tener menos paciencia. Además, durante el primer embarazo podías descansar y dormir cuando te apetecía, en cambio, ahora te resulta más difícil porque tienes que atender a tu primer hijo.

Se nota antes

La tripa crece antes porque los músculos de tu abdomen están más relajados y, por lo tanto, se adaptan enseguida a las modificaciones del embarazo. Si en tu primer embarazo la tripa no era evidente hasta el quinto o sexto mes, en este embarazo es posible que ya te la empieces a notar sobre el tercer o cuarto mes. También los movimientos del feto se notan antes, si en tu primer embarazo los empezaste a notar a las 20-22 semanas, ahora es probable que los percibas ya en la semana 18, puesto que estás más familiarizada y eres capaz de advertirlos antes.

La sombra de los malos recuerdos

En el caso de que tu primera vez no haya ido muy bien, puede surgir el miedo a tener que afrontar de nuevo las molestias del embarazo o el dolor del parto. Sin embargo, cada gestación es una historia diferente, así que tienes que intentar olvidar los temores de la primera vez. Además, al tratarse de una situación ya vivida, podrás percibir antes las “señales” y prevenir posible problemas y afrontar los cambios con más tranquilidad.

Sentimientos de culpa

A menudo muchas mujeres temen descuidar a su primer hijo y se preguntan cómo cuidar de él estando embarazada. En la mayoría de los casos (salvo en etapas muy avanzadas de la gestación o en casos de reposo absoluto) la embarazada puede atender perfectamente a su hijo mayor e incluso disfrutar más de él, porque sin duda, va a ser el mejor compañero durante la espera.

También puede que tengas sentimientos de culpa por la menor atención que le prestas a este nuevo embarazo. Es cierto que la noticia suele recibirse con menos euforia que la primera vez. Además, durante la primera gestación te convertiste en reina, todo el mundo te preguntaba, te regalaba cosas, te mimaba… pero ahora dan por hecho que eres una madre experta y que no necesitas tantas atenciones.

Lo importante es ver el nuevo embarazo como otra vida que viene, y hacer partícipe al hermanito mayor de esa ilusión, hablar con él de lo que va a hacer cuando venga el bebé, de cómo él le va a enseñar cosas… Y en cualquier caso, más allá de estos sentimientos normales de temor y culpa, está la renovada ilusión y alegría de estar esperando un hijo.