Las caídas en el embarazo ¿Son peligrosas? ¿Tienen consecuencias?

vientre embarazada

La mayoría de las mujeres han tenido una caída durante su embarazo. Tener una caída estando embarazada puede ser muy preocupante, pero en realidad, la mayoría de estas caídas tienen pocas repercusiones. Esto se debe a que el saco amniótico que rodea al bebé es lo suficientemente fuerte como para protegerle del impacto.

¿Por qué podría tener una caída en el embarazo?

  1. Tu abultado vientre puede alterar tu centro de gravedad, lo que significa que te sea más difícil mantener el equilibrio.
  2. Las hormonas del embarazo relajan las articulaciones y los ligamentos, afectando sobre tu forma de caminar y moverte, por lo que es más fácil que tengas un tropiezo.
  3. Los bajos niveles de azúcar en sangre y la baja presión arterial puede hacerte sentir mareada y débil, esto aumenta las posibilidades de tener una caída.

¿Qué puede pasarle a mi bebé?

Siempre y cuando tú no te hagas daño en la caída, es poco probable que tu bebé se haya dañado. La combinación del efecto de amortiguación del saco amniótico, junto con los fuertes músculos abdominales y el hueso pélvico ayudarán a minimizar los movimientos de tu bebé dentro del vientre y lo más probable es que no ha sentido nada en absoluto.

¿Cómo puedo evitar tener una caída en el embarazo?

Aunque tal vez no sea posible evitar una caída, puedes tomar ciertas medidas para reducir el riesgo:

  • Siéntate o apóyate en algo si empiezas a sentirte mareada.
  • Come frecuentemente en pequeñas cantidades, como la mitad de un sándwich de pan integral, una rebanada de pan tostado, galletas de cereales, una pieza de fruta…. para mantener equilibrados tus niveles de azúcar.
  • Usa zapatos de tacón bajo o de cuña, para que tu cuerpo no se eche hacia adelante por el peso tu vientre que desplaza tu centro de gravedad, y así reducir el riesgo.

Tras una caída ¿Cuándo debo acudir al médico?

Si la caída implicó un duro golpe para ti, si experimentas cualquier sangrado, si aparecen contracciones, dolores en tu abdomen o si notas un cambio brusco en la actividad de tu bebé, debes acudir de inmediato a tu médico para que te examine y revise tu bebé para asegurarte de que todo está bien.