Las hormonas: su papel en el embarazo

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Durante el embarazo, el papel de ciertas hormonas es esencial para activar los cambios necesarios que transcurren durante la gestación. Las hormonas ponen en marcha los procesos que transforman el cuerpo de la mujer, lo predisponen para el embarazo y lo preparan para el parto. Sin estos cambios, la mujer no sería capaz de concebir y dar a luz.

En el cuerpo de la futura madre se crea entonces un complejo y delicado cabio hormonal. Durante los tres primeros meses del embarazo todas las transformaciones corporales son imprescindibles para permitir la implantación del óvulo y asegurar que el embarazo prospere.

Hay que decir que los cambios no sólo afectan a las hormonas del cuerpo, también están involucrados las emociones, que causan un lento proceso de cambio y adaptación, no sólo físico sino también emocionalmente.

Las principales hormonas que se producen durante el embarazo son: 

La gonadotropina coriónica humana (HCG) es una hormona que se produce sólo durante el embarazo (que se define, de hecho, como “la hormona del embarazo”) y es fundamental en la etapa temprana de la gestación. Es producida por el trofoblasto, tejido embrionario que con el avance del embarazo da lugar a la placenta. Una de sus funciones es estimular el cuerpo lúteo para producir progesterona. También contribuye al aumento de las paredes uterinas, interviene en el desarrollo de la placenta y promueve la implantación del óvulo fertilizado.

La progesterona asegura el curso normal del embarazo, estimula la función mamaria pero también es responsable del aumento de la temperatura corporal y, en algunos casos puede causar estreñimiento.

Los estrógenos son hormonas muy importantes que afectan al embarazo mediante la estimulación del crecimiento del útero para que éste pueda adaptarse al progreso del feto. El estrógeno induce la reproducción celular de algunos órganos. Por este motivo, a las mujeres les aumenta el pecho y se genera la producción de leche materna.  La progesterona y los estrógenos son también responsables del aumento del volumen respiratorio, el volumen de plasma y la actividad de todas las glándulas endocrinas; también  de alterar la función renal, la actividad hepática y los niveles de azúcar, grasas y proteínas en la sangre.

La prolactina es una hormona secretada por la glándula pituitaria y es importante para la lactancia, que permite la producción de la leche materna a través de las glándulas mamarias.

El resto de las hormonas del embarazo, tales como la somatotropina, la relaxina y las endorfinas, actúan de una manera similar o complementaria, el cortisol modifica la actividad de los anticuerpos del sistema inmunológico y aumenta el azúcar en la sangre.

Al comienzo del embarazo todas estas hormonas son producidas por el cuerpo lúteo gravídico, que es lo que queda del folículo una vez que ha ocurrido la ovulación, una vez que el embrión se implanta en el útero y que se liberan de la placenta. En la etapa final del embarazo, el feto también comienza a producir hormonas que entran en el cuerpo de la madre a través del torrente sanguíneo.