¿Por qué las embarazadas tienen antojos?

embarazada comiendo bombones

Los antojos durante el embarazo son repentinos deseos (normalmente asociados con la comida) hacia algo determinado, que no se pueden satisfacer con ningún sustituto. Además, el deseo de satisfacer el antojo es urgente y, cuando se logra se siente un placer único y especial.

¿Qué causa los antojos durante el embarazo?

Algunos especialistas piensan que los antojos son producidos por los cambios hormonales que se dan durante los 9 meses de embarazo y que influyen directamente sobre el sentido del gusto y del olfato. Sin embargo, hay expertos que los atribuyen a la falta o carencia de algún nutriente, haciendo que surgan los antojos y así poder satisfacer esa necesidad nutricional.

De ese modo, una carencia de vitamina B provocaría un antojo de comer chocolate, y la deficiencia de betacaroteno produciría el antojo de comer carne roja. Pero, las investigaciones no hallan ninguna relación entre los antojos y las necesidades nutricionales de la embarazada.

Si nos vamos al terreno psicológico, la creencia es que los antojos de la embarazada son la respuesta, a un aumento de la necesidad de cariño por parte de la embarazada hacia su pareja y a los altibajos de ansiedad que provoca el embarazo. Los antojos más frecuentes son de alimentos “prohibidos”, como los dulces, por lo que se deduce que también pueda ser una causa psicológica.

Aprende a satisfacer tus antojos

No dejes un antojo sin satisfacer si se trata de un alimento no muy saludable, intenta sustituir los alimentos altos en calorías por otros bajos en calorías, por ejemplo: si se te antoja un helado, opta por helado de yogur y si se te antojan dulces, sustitúyelos por fruta fresca.

Disfruta de los antojos que sean saludables y si sientes el repentino deseo de comer un alimento “prohibido” busca alternativas. Si no encuentras sustituto, no te deprimas, date el gusto y sé la más feliz del mundo! pero… con moderación.

Por cierto, quisiera acabar desmintiendo que los antojos no satisfechos dejan marcas o manchas de nacimiento en los bebés, esto es un mito totalmente falso.