Cómo cuidar tus pies durante el embarazo

Cómo cuidar tus pies durante el embarazo

Comienza el tercer trimestre y tienes problemas para verte los pies, así que ten cuidado… Afortunadamente, tenemos soluciones e ideas para evitar que te encuentres con pies dignos de una mujer de las cavernas cuando tengas a tu bebé.

Náuseas, posibles estrías, emociones multiplicadas… A menudo se habla sobre todo eso. Pero, ¿qué pasa con los pies hinchados, que no pueden ser mimados una vez que pasan ​​los primeros meses y que incluso tienes dificultad para vértelos? Aquí empieza el gran dilema del tercer trimestre ¿Cómo mantener los pies cuidados cuando casi no alcanzas ni a tocarlos? Reconócelo, es difícil cortarse las uñas.

Elige bien tu calzado

Empieza por elegir bien tus zapatos, olvídate de aquellos con suelas planas y los que superen un tacón de más de 4 cm. Las zapatillas de deporte están diseñadas para eso, para el deporte, ya que su forma encaja perfectamente en el arco del pie ¡Aprovecha para tomarte todo esto como una oportunidad para irte de compras! Es algo que te tocará hacer tarde o temprano ya que los pies se hinchan y puede que necesites una talla más de lo habitual. Recuerda usar cremas para piernas pesadas y medias de compresión si la temporada lo permite.

Hidrata tus pies

Porque la deshidratación de los pies provoca grietas y sensación molesta, por no hablar del mal aspecto. No es solo tu bonita cara la que merece una mascarilla reconfortante, tus pies ahora lo necesitan más que nunca. Cuando termines de ducharte sécate los pies y aplica crema hidratante en abundancia, ponte unos calcetines y deja que se absorba de 20 a 30 minutos. Tu pareja se sentirá (casi) a gusto la próxima vez que le toques con los pies en la cama.

Y de vez en cuando, exfólialos

¿Te resulta difícil usar la piedra pómez para eliminar la piel muerta de los pies sin acabar rodando hacia un lado?. La ley de la gravedad y tu falta de equilibrio en esta etapa no ayudan. La solución: reemplaza la piedra pómez por un exfoliador eléctrico, o mejor aún, con zapatillas exfoliantes. En este último caso, verifica que no estén contraindicadas durante el embarazo. Según la marca que elijas las recomendaciones no son las mismas.

Después de mantener tus pies en agua tibia durante 10 minutos (para ablandar la piel y los indeseados callos) colócate las zapatillas exfoliantes durante una media hora. Como no podrás caminar aprovecha para leer, ver la tele o simplemente relajarte. Termina tu tratamiento enjuagando con agua fría o como indique el fabricante de tus zapatillas exfoliantes. Consulta a un especialista antes de usarlas, algunas tienen principios activos que podrían ser tóxicos para el feto.

Y vosotras ¿Qué recomendaciones tenéis para el cuidado de los pies?

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