Existen muchas investigaciones para decidir lo que es seguro y lo que no lo es durante el embarazo. Sabiendo lo que se debe evitar se puede asegurar el nacimiento de un bebé sano y sin complicaciones. Por ello, aquí tienes algunas de las cosas que debes evitar durante el embarazo:
Sustancias nocivas
Las mujeres embarazadas deben evitar el tabaco, el alcohol y las drogas. El exceso de cafeína también puede ser perjudicial para el bebé, pueden provocar que nazca con bajo peso, e incluso, un parto prematuro. Muchos medicamentos también se consideran inseguros, como la aspirina, por lo que es esencial que se consulte con el médico antes de tomar cualquier medicamento.
Calor
El sobrecalentamiento puede provocar graves daños en el desarrollo del cerebro del bebé. Se aconseja a las mujeres embarazadas que eviten las saunas, los baños calientes y las cabinas de bronceado. En un clima demasiado calientes, es muy importante que las mujeres embarazadas se mantengan bien hidratadas y que se expongan al sol durante largos periodos de tiempo.
Enfermedades
Algunas enfermedades pueden causar efectos secundarios graves al feto. La rubéola y la varicela deben ser tratadas inmediatamente si se contraen durante el embarazo, ya que el bebé puede llegar a sufrir graves daños. La mayoría de las mujeres están vacunadas contra estas dos enfermedades antes de quedar embarazadas.
Hacer dieta
No es recomendable hacer dietas para la pérdida de peso durante el embarazo, independientemente del peso antes de quedar embarazada. Bajar de peso puede reducir la transmisión de nutrientes al feto. Se aconseja a las mujeres embarazadas llevar una dieta saludable y hacer ejercicio moderado para evitar un aumento excesivo de peso.
Mala nutrición
La mala nutrición y la falta de vitaminas y minerales pueden ser un factor que contribuye a defectos de nacimiento. La falta de ácido fólico durante el embarazo se ha relacionado con la espina bífida y otros defectos del tubo neural. Las mujeres embarazadas deben comer alimentos frescos, no procesados, como verduras, frutas, carne magra y productos lácteos. En el caso de un déficit vitamínico, el médico suele recetar un multivitamínico.