Cómo ahorrar en los gastos del bebé, consejos de otras mamás

Estás esperando un bebé y la situación económica no ayuda. ¿Cómo puedes seguir disfrutando de la emocionante espera, preparando todas sus cositas sin gastar demasiado? Se hizo esta pregunta a 4.000 mamás y esto es lo que aconsejan:

No te dejes llevar por la emoción durante el embarazo
“Antes de que el bebé nazca, uno cree que necesita un millón de cosas y cuando ya el bebé está contigo te das cuenta de que no necesitabas la mitad de esas cosas y que apenas las utilizas”.

“Busca ofertas especiales en las tiendas y usa cupones, y no vayas al centro comercial sólo porque venden la marca. Si entras en otra tienda cualquiera, encontrarás lo mismo y hasta de mejor calidad”.

“Compra lo indispensable para los primeros meses de vida del bebé porque a veces compramos demasiadas cosas que después ni ocupamos porque nuestro bebé no resultó como pensábamos (inquietos, pacientes)”.

“No te dejes llevar por la emoción. Antes de decidir qué quieres comprar, básate en la utilidad que pueda tener y piensa si lo puedes usar al menos hasta los dos años”.

“…a veces, de tanto que compras, no te acuerdas y repites cosas”.

Ropa de bebé: espera hasta ver qué te regalan
“No compres mucha ropa de recién nacido. No sabes lo rápido que crecen; compra sólo una o dos mantas de algodón; las otras, seguro que te las regalan”.

” Yo recibí mucha ropa de regalo y hay algunas que nunca uso. Los bebés crecen muy rápido. Mi bebé, por ejemplo, tiene 8 meses y usa ropa de 12 a 18 meses”.

“Compra poca ropita, solamente la que a ti te encante por algo en especial y esté de oferta; lo demás llegará en el baby shower y, lo que te falte, será más fácil comprarlo después”.

“No importa la marca sino qué tan buena parece. Todo lo que es indumentaria tiene que ser de algodón o de tela suave, sin poliéster”.

Cochecitos de bebé prácticos y muebles multifuncionales
“Cuando vas a tener tu primer bebé quieres comprarle el centro comercial entero y, a veces, muchas de esas cosas no las utilizas, como carreolas muy grandes que al final resultan un estorbo inútil”.

“Traten de comprar equipos multifuncionales, así en una sola compra cubren varias necesidades, como cochecitos convertibles o camas cuna“.

“Uno siempre escoge el cochecito más lindo y, sin embargo, tiene que ser cómodo de trasladar”.

“Me apresuré a comprar un coche muy grande y luego no entraba en el carro. Después tuve que comprar otro tipo paraguas, con lo que el gasto fue doble”.

“Hay cosas, como el moisés, la cunita, la silla portabebés y la bañera, que se utilizan muy poco tiempo, así como las mecedoras o sillas de comer. En cambio es bueno invertir en una buena recámara. Están de moda las camas-cuna que aseguran que no tendrás que hacer un cambio al menos en los siguientes 10 años.

Considera comprar cosas de segunda mano o aceptar cosas prestadas
“Lo que a mi me sirvió un montón es que cuando uno sabe que está en una mala situación económica busca lugares donde vendan mobiliario de segunda mano o ropa usada. Con la ropita usada solamente se lava bien y ya está, no tiene siempre que ser de marca. Es increíble cuánto se ahorra en estos casos”.

“Trata de conseguir prestado todo lo que puedas (ropa, sábanas, moisés, etc.), ya que la mayoría de las cosas para los recién nacidos duran muy poco tiempo”.
“Busca cosas de segunda que estén en buenas condiciones, como los muebles para el cuarto del bebé, cuna, moisés, chifonier, portabebé, columpio, sillita para comer, etc.”.

Compra muchos pañales y sé creativa con las toallitas húmedas
“A mí me ha resultado muy útil el cortar las toallitas húmedas por la mitad al momento de comprarlas y antes de vaciarlas en la cajita; de esta manera, cuando necesito hacer uso de ellas uso menos, porque al estar a la mitad sólo voy tomando las necesarias, y me ha implicado un gran ahorro“.

Los pañales y toallitas los compro por mayoreo y no en el supermercado. Saqué cuentas y, comprando la misma marca, me ahorro 200 pesos al mes en ambos artículos”.

“Cuando mi hijo estaba pequeño, le ponía pañales de tela para estar en la casa y usaba de los otros (desechables) si tenía que salir a la calle. Cuando hacía pupu lo limpiaba con agua y jabón”.

“Compra pañales baratos, pero no al punto de que al primer pis ya se moje el bebé, porque ahí gastamos de más al tener que cambiarle el pañal más seguido”.

“Comparen precios porque a pesar de no ser primeras marcas algunas son muy buenas, sobre todo en los pañales, que al principio hay que cambiarlos muy seguido y no se justifica comprar los más caros”.

“Empieza a comprar pañales durante el embarazo”.

“Si te ofrecen un baby shower ¡pide que sea de pañales! Yo lo hice y no tuve que comprar un sólo pañal hasta que mi bebé cumplió 6 meses, fue un gran ahorro. Es importante que la persona que organiza el baby shower divida a las invitadas por etapa, así no tendrás demasiados pañales de recién nacido y pocos de las otras etapas. Y si sabes ya el sexo del bebé, mucho mejor”.

Busca, compara y … ¡habla con otras mamás!
“Infórmate en varios lugares antes de comprar, ya que no siempre lo más caro es lo mejor. Un buen dato es preguntar a otras mamás su experiencia. Cotiza algunos productos más caros por internet, en páginas de remate y productos usados”.

“Es importante estar siempre en contacto con otras madres, poder platicar y hacer amistades para que las mamás más experimentadas te puedan ayudar”.

“Comparen precios y pregúntenles a otras mamás si el producto es tan necesario”.

Comienza a ahorrar antes, durante y después del embarazo
“Desde que se entere de que está en estado, haga un plan de ahorro mensual para poder comprar lo que el niño necesita antes de que nazca”.

“Deben ahorrar para las vacunas y honorarios médicos del bebé, y también para leche y pañales. No malgastar el dinero en cosas superfluas, hay que ser prácticos. Si necesito una cosa y tengo el dinero la compro, y de contado. A lo sumo, abstenerse de comprar con tarjetas de crédito”.

“Ahorra desde antes que nazca tu hijo. Tú y tu pareja podrán poner una cuota mensual y esto les permitirá iniciar el hábito del ahorro. Fíjense una meta, es decir, piensen para qué lo van a ocupar, y cuando junten cierta cantidad, inviértanlo en eso. Siempre es bueno tener dinerito “extra” para tu hijo”.

“Cuando tienes el primer hijo gastas demasiado en él y cuando tienes más hijos te das cuenta que hay otras opciones y que, en realidad, ¡puedes ahorrar ese dinero para su futuro!”.

Vía Babycenter