¿Qué cambios sufren tus cinco sentidos en el embarazo?

cinco-sentidos

EL TACTO

Durante la gestación, la piel tiene más sangre en su superficie, por ello es más sensible y cambia su percepción en ciertas sensaciones. Es muy común que sientas picor o escozor y un aumento de calor y sudoración, por lo que debes preservar una buena higiene e hidratación y utilizar prendas de tejidos naturales. La zona de los pechos es donde más cambios vas a sentir, aumenta considerablemente su sensibilidad debido a la acción de las hormonas. Al tocarlos, incluso con pequeños roces, puedes sentir molestias (suelen desaparecer después del tercer mes).

Un consejo:
Si notar un picor excesivo en tu piel, especialmente en los últimos tres meses de embarazo, puede ser señal de un problema de hígado que suele afectar a algunas embarazadas y que a veces va acompañado de náuseas, cansancio, y la piel puede coger un tono amarillento… Acude a la consulta de tu médico si notas cambios en el color, forma o tamaño de algún lunar.

EL OLFATO

Algunas embarazadas sufren una especie de congestión nasal que les dificulta oler bien. Pero lo normal es que el sentido del olfato aumente. La mayoría de las mujeres embarazadas perciben mejor los olores, por poco concentrados que estén, tienen mayor sensibilidad a detectar los olores que las mujeres que no están embarazadas. La aversión a ciertos olores es otro cambio que experimentan muchas embarazadas, los más frecuentes son los relacionados con la cocina, perfumes y el tabaco.

Un consejo:
No equivoques la congestión nasal, de la que antes he mencionado, con un resfriado común o gripe. En estos casos, la congestión va acompañada de fiebre, dolor de cabeza o malestar general y debes acudir al médico.

EL GUSTO

La saliva refleja la composición química de la sangre y, como ésta cambia con el aumento de los niveles hormonales, en el embarazo puede variar el sentido del gusto dentro de la boca y provocar que ciertos alimentos no sepan igual que antes o se vuelvan intolerables. Además, en estos meses puede surgir una apetencia hacia otros alimentos. Pero, aunque se ha especulado sobre la posibilidad de que estos cambios estén relacionados con la necesidad de seguir una dieta más acorde con las necesidades del nuevo estado, no ha sido comprobado. En todo caso, este efecto en el gusto irá desapareciendo a medida que avance el embarazo.

Un consejo:
Tus nuevos gustos no deben llevarte a dejar de comer de forma equilibrada (con proteínas, lácteos, frutas y verduras). Y si sientes antojo por arcilla, tierra… consulta con el médico (puede indicar carencias de nutrientes).

LA VISTA

La acción de la progesterona y la relaxina provoca una acentuada retención de líquidos que afecta a la córnea y el cristalino y causa una ligera modificación en su curvatura. Por ello puede resultar más difícil enfocar las imágenes. Este aparente empeoramiento de la miopía es en realidad una variación ligera y transitoria (antes se creía irreversible) que se resuelve sola algún tiempo después del parto y no obliga a variar la graduación de las gafas. Si causa una intolerancia a las lentes de contacto convendrá no usarlas hasta después del parto.

Un consejo:
Si la miopía que sufres incluye alteraciones o lesiones de la retina (son más frecuentes con más de seis dioptrías) y pueden causar su rotura o desprendimiento, ve al oftalmólogo durante el embarazo: los esfuerzos del parto pueden estar contraindicados. Y mucha atención si tienes visión borrosa o ves ‘lucecitas’: puede ser síntoma de preeclampsia.

EL OÍDO

Aunque puede acentuarse ligeramente, es el sentido que menos modificaciones sufre durante el embarazo. De hecho, no es cierto que este estado empeore la otoesclerosis (pérdida progresiva del oído por fijación de la cadena de huesecillos y alteraciones de la cóclea), como se ha creído durante años. Un reciente estudio del doctor William Lippy, experto en cirugía de la otoesclerosis, concluye que “las mujeres que padecen esta enfermedad no empeoran por ser madres una o más veces”.

Un consejo:
Los ruidos (sonidos indeseados) fuertes incrementan el ritmo cardiaco y el consumo de energía. Esto puede contribuir a sentir fatiga, malestar o afectar a la tranquilidad. Por eso, si trabajas o vives en un ambiente muy ruidoso (con obras, tráfico intenso…), procura aislarte de algún modo durante estos meses. Ganarás en tranquilidad.

Te puede interesar

En qué casos no es recomendable viajar embarazada

Las situaciones que desaconsejan cualquier tipo de viaje durante el embarazo son muy pocas. Prácticamente se reducen a los siguientes casos:Hay pérdidas de sangre. Durante el primer trimestres, indican una amenaza de aborto, mientras...

Cómo hacer frente al verano estando embarazada

Estar embarazada en verano no es nada fácil, y peor aún si se está en la etapa final del embarazo. Debido a las altas temperaturas se necesita muy poco para acusar el cansancio, el hinchazón...
cuidados del pecho en la lactancia materna

Cuidados del pecho en la lactancia materna

Desde el comienzo del embarazo, tu pecho sufre cambios que normalmente traen consigo efectos secundarios: desde las temidas y dolorosas grietas, motivo por el cual muchas mamás deciden abandonar la lactancia, hasta la mastitis,...

La decepción de género: niño o niña

Tal vez querías un niño, pero tienes una niña, o tal vez siempre has soñado con una chica, pero tienes un chico ... De cualquier manera, si tu bebé no es lo que esperabas,...

Cómo maquillarte durante el embarazo‏

Que estés embarazada no significa que tengas que dejar de maquillarte o de intentar estar guapa, sino justo lo contrario, debes intentar disfrutar al máximo de cada etapa de tu embarazo.Esto puede resultar algo...