Cómo es el parto para el bebé

Cómo es el parto para el bebé
Ya os acercáis tú y tu bebé a la recta final. El nerviosismo y el miedo al parto es algo normal, lo que debes hacer es pensar que el esfuerzo merece la pena y que no estás sola, tu bebé te va a ayudar en la tarea.

En el último trimestre tú estás cada vez más incómoda y él también, ya que cada vez está más grande y comienza a no caber en tu tripa.

COMIENZO DEL PARTO…

… y fin de la tranquilidad en el vientre de mamá. En cada una de las contracciones, se encoge el útero y tu bebé se ve empujado hacia afuera. Soporta una gran presión al salir por la pelvis, pero no tienes de qué preocuparte, tu bebé está preparado por naturaleza para soportarlo.

Las glándulas suprarrenales del bebé producen en ese instante una gran cantidad de adrenalina que pasa a su sangre para mantener el ritmo cardíaco y facilitar el bombeo de sangre del corazón. Todo ello mejora los suministros de sangre, nutrientes y oxígeno al cerebro del bebé. En ninguna otra ocasión de la vida de un ser humano circulan tantas hormonas del estrés a la vez. Es como si hicieras puenting y montaras en una montaña rusa al mismo tiempo.

Todo lo que le ocurre al bebé durante el parto le va a servir para afrontar su nueva vida fuera del vientre de su mamá. Y es más, las hormonas del estrés ayudan al bebé a regular su temperatura cuando sale del útero, hacen aumentar sus reservas de azúcar y favorecen el bombeo de sangre hacia los órganos. La presión que siente en su pecho al salir por tu pelvis le ayudará a vaciar sus pulmones de líquido amniótico para que al salir y respirar por primera vez sus pulmones se llenen de aire.

Este es un momento mágico en la vida del bebé, ya que su nacimiento quedará grabado en su inconsciente y de manera oculta influirá en sus miedos, sueños y actitudes.

BIENVENIDO!!

Después de muchas horas compartiendo el esfuerzo, tienes a tu bebé en tus brazos y todo es nuevo para él, ha cambiado todo lo que le rodea, la temperatura, la luz, el tacto, los ruidos, la gravedad…

A la hora de cortar el cordón umbilical, sus pulmones se inflan de aire e incluso le cambia la marcha de su circulación sanguínea. El bebé está totalmente confundido y la mejor manera de aliviarle es ponerle en tu pecho para que escuche los latidos de tu corazón, algo muy familiar para él y que le ayudará a reconfortarle. Cuanto más se sienta unido a ti, más se calmará.