Embarazo y belleza. Qué se puede hacer y qué no

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La sauna durante el embarazo
El calor provoca la dilatación de los vasos sanguíneos que provocan el aumento del ritmo cardíaco. Si realmente quieres disfrutar de un rato en la sauna, debes consultar a tu médico. El comprobará cómo va tu circulación sanguínea, tu ritmo cardíaco y podrá indicarte si puedes disfrutar de la sauna o no.

Exposición al sol durante el embarazo: con moderación
No tienes por qué decir adiós al sol porque estás embarazada, pero sí debes tener mucho cuidado de no exponerte en las horas que más quema y no debes olvidar ponerte protección solar. Es muy importante que te protejas la cara con un sombrero o gorra y protector solar, pues durante el embarazo es más probable que aparezcan manchas en la cara con el sol.

Cabinas de rayos UVA durante el embarazo ¡Ni se te ocurra!
Los rayos UVA son muy perjudiciales para la salud. Si normalmente se deben evitar, estando embarazada aún más. Además, estar dentro de la cabina con el calor, la pesadez de piernas, etc… ¡No debe ser nada agradable!.

Auto-bronceador durante el embarazo ¡sin problemas!
Y ¿por qué no utilizar un auto-bronceador en las piernas?. ¡Las más valientes os podréis atrever incluso en todo el cuerpo!.

Aceites esenciales durante el embarazo
Los médicos no los recomiendan, ¿por qué?: porque pasan la barrera de la piel y pueden llegar hasta la placenta. También pueden causar alergias. Si quieres hacerte un masaje (o que el futuro papá te lo haga), opta por aceites vegetales o cremas hidratantes.

Masajes durante el embarazo
¿Quieres relajarte? Deléitate con un buen masaje, especialmente en las piernas, verás qué bien te sienta. Existen masajes especiales para embarazadas, no dudes en probarlos…

Un buen baño durante el embarazo, pero no muy caliente
¿Te apetece un baño bien espumoso y relajante?. Entonces, disfrútalo. Solo ten en cuenta un par de cosas: que no esté demasiado caliente (37ºC máximo) y, si eres propensa a infecciones de orina es mejor que dejes el baño para otro momento. Lo ideal es acabar el baño con un chorro de agua fría en las piernas para activar la circulación, ¡y como nueva!