Guía práctica para preparar la habitación del bebé

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¿Cómo distribuir el espacio en la habitación del bebé? ¿Qué muebles escoger? ¿Dónde guardar sus juguetes? Aquí tienes una breve guía para ayudarte a preparar la habitación de tu bebé:

ESPACIO

Lo ideal es que la habitación tenga un tamaño de 12 a 14 metros cuadrados. En cuanto a su forma, lo mismo da que sea cuadrada o rectangular, siempre que disponga de una superficie suficiente, sin amueblar, donde el niño pueda jugar. Por ello, es mucho mejor situar la cuna en una esquina.

Consejo: Según los pedagogos, la habitación del bebé debe estar relacionado con el resto de la casa, porque un cuarto demasiado diferente podría transformarse a los ojos del niño en una especie de cámara protectora, un lugar donde refugiarse de sus miedos, mientras que su verdadero refugio debe ser la familia y, por tanto, toda la casa.

ILUMINACIÓN

La luz indirecta es la mejor. Para conseguirlo, puedes emplear apliques de pared o bien lámparas (siempre apoyadas en lo más alto de alguna estantería donde el niño no llegue). Ten mucho cuidado con que los cables eléctricos no queden demasiado cerca del bebé y tapa los enchufes con protectores de seguridad.

Consejo: Para adecuar la luz mejor a tu bebé puedes utilizar reguladores de iluminación en las lámparas y en los interruptores de pared.

MATERIALES

Si tienes que remodelar, pintar o hacer obras en la habitación de tu bebé, intenta hacerlo unos dos meses antes de su nacimiento. Elige una pintura no tóxica, que sea natural, muy resistente y fácil de lavar (por experiencia, tu hijo va a utilizar la pared de lienzo más de una vez, es irremediable!).

Para el suelo, puede servir perfectamente el parqué, la cerámica, las baldosas o el linóleo, siempre que no esté demasiado resbaladizo. Para mayor seguridad, puedes crear una zona destinada a sus juegos con una alfombra de fibras naturales.

Consejo: La moqueta es un material no muy indicado para la habitación del bebé (aunque se limpie a diario) pues acumula fácilmente microbios y ácaros.

COLORES

Para las paredes: Cuando es bebé, lo ideal es elegir colores neutros y pasteles. Cuando sea más mayorcito puedes utilizar colores más vivos.

Para los objetos y muebles (cuna, estanterías, juguetes…): Pueden ser de colores variados y vistosos. Esto le proporcionará a tu bebé diversos estímulos visuales. Por lo tanto, no debes tener miedo a excederte con los colores.

Cenefas: Son ideales para dar un toque más infantil al cuarto del bebé. En el mercado hay una gran variedad donde elegir y son muy fáciles de colocar y limpiar. Infórmate, pues las hay de quitar y poner cuando uno quiera.

Consejo: También puedes crear tu misma dibujos infantiles en una de las paredes para dar el toque personal de mamá, a tu hijo le encantará.

MUEBLES

Elige muebles funcionales y seguros, con ángulos y bordes, a ser posible, redondeados. ¿Qué muebles son los necesarios? El mobiliario básico sería: la cuna, el cambiador, el armario, una cómoda, una estantería y un baúl  o contenedor para los juguetes. Según vaya creciendo tu hijo irás incorporando más, pero de momento esto sería lo fundamental.

Consejo: Si la habitación tiene ventana o balcón y pones la cuna en posición opuesta a la ventana (de espaldas a la misma) o al lado de ella en la misma pared, no podrá disfrutar de las vistas del exterior.