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¿Cómo es un bebé recién nacido? Su aspecto físico

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Inmediantamente después del parto te entregarán a tu bebé y le darás la ansiosa bienvenida, pero tal vez su aspecto no sea realmente el que esperabas ¿Cómo es un bebé recién nacido?

SU CABEZA

Al nacer, la cabeza del pequeño puede estar un poco achatada y alargada: se debe a que los huesos del cráneo, que aún son muy elásticos y maleables, se han debido adaptar a la comprensión sufrida durante el paso por el canal del parto.

SUS OJOS

El iris es, generalmente azulado y, para saber el color definitivo de los ojos, hay que esperar algunos meses. En la mayor parte de los casos, también puede presentarse un estrabismo transitorio, los músculos oculares aún no son capaces de mantener la mirada alineada, sobre todo si el bebé está muy cansado.

La visión no se ha desarrollado como los demás sentidos y el bebé no consigue distinguir las figuras más allá de los 20 centímetros, que es, precisamente, la distancia a la que normalmente se encuentra el rostro de su mamá.

SU NARIZ

En contacto con el cuerpo materno, el recién nacido muestra rápidamente el reflejo de acercarse hacia el pecho. Lo que le guía es el perfume de la leche, gracias a que el niño tiene el sentido del olfato muy desarrollado.

SU BOCA

Los dientes de leche, 20 en total, ya existen, pero aún no han despuntado de las encías, ya que alterarían la activación de la lactancia materna. El niño es capaz de cogerse al pecho en cuanto nace, pues el reflejo de succión y de deglución ya están presentes en torno al tercer mes de vida intrauterina.

SUS MANOS

Si se le toca la palma de la mano con un objeto, el pequeño intentará agarrarlo. El reflejo de prensión es una reacción motora del niño que, al no sentirse sujeto y no tener referentes en el espacio, tiende a agarrarse al primer objeto que encuentra.

SUS PIERNAS

Tienen la forma de paréntesis, con las rodillas muy separadas. Si se le mantiene suspendido, cogido por debajo de los brazos, el niño las agita como si intentase caminar, o bien las estira si encuentra un apoyo debajo de las plantas de los pies: no son reflejos que anticipa la posición erguida, sino restos de comportamientos fetales desarrollados para prepararse para el parto.

SUS PIES

Normalmente son planos, es decir, el borde interno de la planta toca el suelo. Esta sensación se acentúa aún más, debido a que en el arco plantar hay una almohadilla de grasa. La estructura cóncava se desarrollará en torno al año, gracias al desarrollo muscular y esquelético proporcionado por la posición erguida.

SU CORAZÓN

La frecuencia cardíaca es muy elevada: 120 latidos por minuto (frente a los 70 de los mayores), que pueden ascender a 180 durante una crisis de llanto.

SU TÓRAX

La respiración,  que en esta fase es abdominal, es muy acelerada: 30-40 respiraciones por minuto, el doble que un adulto. Es una situación fisiológica totalmente normal, debida a la escasa capacidad de expansión de la caja torácica y a la debilidad muscular del diafragma.

SU BARRIGA

Durante los tres días siguientes al nacimiento, el peso del niño puede disminuir incluso un 10 por ciento, para después recuperarse al cabo de poco tiempo. La vida en el mundo exterior es mucho más exigente, desde el punto vista genético, que el ambiente amniótico, que es más cómodo y en el que se está más calentito.

SUS GENITALES

No es raro ni preocupante que, durante las primeras semanas, los genitales estén hinchados y que las niñas tengan alguna pequeña pérdida pseodomenstrual. Son descompensaciones hormonales pasajeras que desaparecen al cabo de algunas semanas.

Como ves, el aspecto físico de los bebés recién nacidos es muy característico. Aún así, son una monada y están para comérselos!

¿Cuánto duerme un bebé recién nacido? 

cuanto duerme un recien nacido

Si preguntas a cualquier mamá por su bebé recién nacido, la contestación más habitual es: “solo se dedica a comer y dormir”. Y es que, es cierto, son unos glotones y unos dormilones!

Los primeros meses, tu bebé se pasará durmiendo prácticamente todo el día, para recuperarse del enorme gasto de energía que su organismo está haciendo para adaptarse a su nuevo medio. Las horas de sueño no solo sirven para descansar, sino también para crecer y digerir los alimentos. Por todo ello, debes aprender a mantener y respetar su particular ritmo de sueño.

¿Cuánto duerme un bebé recién nacido?

Al principio no distinguirá entre el día y la noche y dormirá unas 18-20 horas al día, despertándose de forma imprevisible sólo cuando tiene hambre o se siente incómodo, lo que hace imposible que puedas adaptarle a tus pautas de descanso, por lo que, en estos primeros meses estás con falta de sueño.

Pero tranquila, porque poco a poco tu bebé se irá acostumbrando al ritmo día-noche, con lo que su sueño nocturno afortunadamente se irá alargando (al final del cuarto mes ya dormirá 8-10 horas por la noche, interrumpidas por las tomas de leche) y las siestas (serán de 2-3 horas al día) cada vez serán más cortas, de forma que ya permanecerá más tiempo despierto y muy atento a todo lo que ocurre a su alrededor.

¿Cómo ayudarle a distinguir entre el día y la noche?

Durante sus siestas diurnas, no mantengas la habitación completamente a oscuras, procura que haya siempre algo de luz. Y mientras esté despierto, no temas malacostumbrarlo y cogerlo en brazos todo el rato que quieras, dejando que esté con el resto de la familia, para que se habitúe a todos los ruidos de la casa.

¿Cuándo se define el color de ojos del bebé?

Todos los niños al nacer, o casi todos, nacen con un color de ojos azul indefinido. Esto puede inducir a errores a los nuevos padres sin experiencia, que pueden pensar que el niño tiene los ojos azules. Entonces, ¿cuándo se define el color de ojos del bebé? Deberán pasar muchas semanas antes de que los ojos del bebé tomen su color definitivo.

¿Por qué ocurre esto?

En el útero, los ojos del bebé, se forman entre el tercer y el octavo mes de gestación. La pupila negra del ojo está rodeada por el iris, donde hay melanina y lipofuscina. Estos dos elementos son los que determinan el color del iris de los ojos (la melanina es responsable del color y la lipofuscina de los cambios en el color). La mezcla de estos dos elementos define el color final.

El color de los ojos está determinado principalmente por los genes, es decir, la herencia genética que se ha dado en el niño (heredada de los abuelos, los padres y toda la rama de la familia).

Al nacer, el color de ojos del bebé es casi el mismo para todos los niños, esto ocurre por la inmadurez neurosensorial y neurológica del recién nacido. A medida que el niño crece y se desarrolla, el color de sus ojos va cambiando hasta llegar a su color definitivo. Entonces…

¿Cuándo se determina el color de ojos definitivo del bebé?

Pasarán aproximadamente tres meses antes de que puedas observar cuidadosamente un color de ojos más o menos definido, pero en realidad no podrás ver el color definitivo hasta que el bebé tenga los 9-10 meses cumplidos.

Cómo provocar el parto de forma natural

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desencadenar parto forma natural¿Has llegado hasta aquí buscando cómo provocar el parto de forma natural? Lo sé, pasar la semana 40 de embarazo y que el bebé no se decida a nacer puede ser desesperante, además se unen diferentes circunstancias que te pondrán todavía más nerviosa como, por ejemplo, que tu familia te llame a cada momento para saber si ya ha llegado la hora (que lo hacen con buena intención, pero te vuelves loca…), esto te puede llevar al punto incluso de ponerte a hablarle a tu barriga “Hijo, sal ya, que mamá está cansada…”. Reconócelo. Lo has hecho.

Probablemente, alguien que no haya pasado por esto podrá llegar a pensar que estamos exagerando, que el embarazo es maravilloso y hay que disfrutarlo. Claro que sí, pero tú que estás pasando también por esto podrás entender a qué me refiero ¿Verdad?. Veamos entonces algunos métodos efectivos para provocr el parto de forma natural demostrados por la ciencia.

Tener relaciones con tu pareja

Y aquí es cuando a tu pareja le chispean los ojos. Todo tiene una explicación: el esperma contiene prostaglandinas, que ayudan a ablandar el cuello del útero, en el hospital utilizan un gel que ayuda a provocar el parto y éste contiene prostaglandinas. Pero ojo, para que esto funcione es necesario tener relaciones con frecuencia (mírale los ojos otra vez a tu pareja). Digamos que para conseguir la misma cantidad de prostaglandina que el gel que utilizarían en el hospital deberías tener relaciones tres veces al día. ¿A que ahora no le chispean los ojos?.

Estimúlate los pechos

Está demostrado que la estimulación de los pezones puede ayudar a provocar el parto o a estimularlo si ya se ha iniciado pero avanza lento. Esto es así porque esta estimulación aumenta la actividad del útero favoreciendo la secreción de oxitocina.

La mejor forma de aplicar este método es estimulando todo el pecho y no centrarse solo en los pezones. Haz (o que te haga tu pareja) un masaje lento por todo el pecho, poniendo especial atención al pezón y todo su alrededor. Si tienes un sacaleches también puede serte útil para esto.

Camina y muévete

El ejercicio moderado a lo largo del embarazo es muy eficaz para provocar el parto de forma natural. Al mantenerte en movimiento ayudas a que el bebé se coloque en la posición ideal para el parto y eso ayudará a ir abriendo paso, de modo que el parto será más fácil y rápido. Pero ten cuidado, hazlo con moderación, no es buena idea llegar cansada al parto.

Despegar las membranas

Este suena menos agradable. Es un proceso médico en el que la matrona separa la bolsa del cuello del útero, liberando así la prostaglandina que provocar el parto. Una de cada 8 mujeres se ponen de parto en las 48 horas después de este proceso. Hay un inconveniente y es que existe el riesgo de que al romper estas membranas se rompa también la bolsa y rompas aguas, si las contracciones no empiezan justo después los médicos se verán obligados a provocar el parto de forma artificial.

Beber té de hojas de frambuesa

Muy eficaz durante el embarazo para tonificar el útero, las hojas de frambuesa también van muy bien para provocar el parto de forma natural, es por eso que no se debe tomar hasta la semana 36 de embarazo. Deberás beber un litro al día durante las últimas cuatro semanas de embarazo, podrás encontrarla en farmacias y herbolarios y allí te indicarán las cantidades.

Y ahora dime ¿En qué semana de embarazo estás? ¿Qué método piensas probar?

Embarazo y COVID-19 ¿Cuáles son los riesgos?

Si estás embarazada en este momento o hace poco que has tenido a tu bebé y estás en perido de lactancia, es posible que tengas mucha preocupación sobre los riesgos que puede tener la Covid-19 tanto para ti como para tu bebé. Por lo tanto te pongo al día de todo lo que necesitas saber sobre el tema.

COVID-19 y los riesgos durante el embarazo

Según el avance de la pandemia hasta ahora, el riesgo de la Covid-19 para las mujeres embarazadas es bajo. Aún así, las mujeres embarazadas contagiadas por el virus presentan más posibilidades de tener complicaciones a nivel respiratorio necesitando ayuda de un respirador o cuidados intensivos que las mujeres que no están embarazadas.

Las mujeres embarazadas que tienen mayor probabilidades de sufrir con mayor gravedad el contagio por la Covid-19 son las embarazadas de edad más avanzada, con obesidad, diabetes o hipertensión.

En estos momentos no se conoce la frecuencia con la que la Covid-19 puede ocasionar complicaciones durante el embarazo y si prejudica la salud del bebé tras nacer. Algunos estudios muestran que las mujeres embarazadas con Covid-19 son más propensas a tener un parto prematuro y mayor riesgo de que sus bebés necesiten cuidados neonatales.

Ponte en contacto urgente con tu médico si tienes síntomas de Covid-19 o has estado en contacto con alguien que pueda tener o tenga Covid-19. Si puedes, pide que te realicen una prueba de detección del virus.

En el caso de que tengas Covid-19 durante el embarazo, te realizarán un tratamiento para mejorar los síntomas, tomando muchos líquidos y intentando descansar todo lo que puedas y te recetarán medicamentos para reducir los dolores, la tos o la fiebre.

COVID-19 y los riesgos durante el parto

Si hasta el momento has gozado de buena salud, el parto debería desarrollarse según lo previsto y sin complicaciones, pero prepárate para ser flexible.

Si habías previsto un parto inducido o una cesárea, tú y tu acompañante seguramente que os tengáis que hacer un test de detección de la Covid-19 dentro de las 48 horas antes del ingreso en el hospital. En el caso de tener síntomas o dar positivo en la prueba, es probable que te vuelvan a programar la inducción del parto o la cesárea tras la recuperación y dar negativo en la prueba de detección del virus.

Si el test ha dado negativo, para resguardar tu salud y la de tu bebé, se limitará el número de personas que puedan acompañarte en el momento del parto, seguramente que tan sólo dejen a una persona. Con respecto a las visitas que puedas recibir después del parto, dependerá de las restricciones del centro hospitalario en el des a luz.

Durante la estancia en el hospital deberás usar la mascarilla y lavarte frecuentemente las manos, sobre todo cada vez que tengas que atender a tu bebé.

Los estudios realizados de los nacimientos de mujeres embarazadas infectadas con Covid-19, demuestran que entre el 3% y el 5% de los bebés dan positivo en el test de detección del virus en los días siguientes a su nacimiento. Si estás en estado grave con Covid-19, seguramente te separen temporamente de tu bebé hasta que te recuperes y des negativo en la prueba de detección del virus.

COVID-19 y los riesgos durante lactancia

A día de hoy no se conoce si la Covid-19 puede transmitirse a través de la lactancia. No se ha probado que la leche materna de mujeres infectadas contenga el virus. Otra de las dudas que más inquieta es si la mamá contagiada pueda transmitir el Covid-19 a su bebé mediante las gotitas respiratorias mientras da de mamar a su bebé. Para evitarlo, usa mascarilla en todo momento y lava tus manos frecuentemente.

Cómo evitar el contagio de COVID-19 durante el embarazo

Hasta el momento no hay ninguna vacuna para prevenir la infección de la Covid-19. Puedes minimizar los riesgos siguiendo estas sencillas indicaciones:

  • Evitar tener contacto con personas enfermas o que padezcan síntomas.
  • Mantener 2 metros de distancia.
  • Utilizar mascarilla siempre que salgas de casa.
  • Reducir el contacto con familiares y amistades cuanto sea posible. Intenta mantener el contacto mediante videoconferencias, fotos, vídeos…
  • Lavar tus manos muy frecuentemente con agua y jabón y si estás en un sitio donde no puedes lavártelas, utilizar un desinfectante para manos con un 70% mínimo de alcohol.

Recomendaciones para viajar estando embarazada

Recomendaciones para viajar estado embarazada
¿Dónde viajar estando embarazada? Parece una tontería pero, en realidad, es una duda muy frecuente y que viene bien aclarar, pues cada trimestre de embarazo tiene sus delicadezas. Aquí tienes varias recomendaciones para viajar estando embarazada:

Viajar en el primer trimestre de embarazo

Al inicio del embarazo es bastante probable que te sientas cansada o que tengas náuseas. También hay quien se siente en plena forma, pero no suele ser lo habitual… Por eso deberás escuchar a tu cuerpo y adaptar el viaje a tu estado físico. Intenta no hacer largos trayectos en coche que podrán provocarte más náuseas, dolor de espalda o incluso contracciones precoces (por tanto riesgo de aborto). Evita cargar peso, exponerse demasiado al calor o hacer grandes esfuerzos físicos.

Viajar en el segundo trimestre de embarazo

Si estás bien de salud, no se trata de un embarazo múltiple y tu médico no te ha dado ninguna contraindicación, podrás planear viajar entre las semanas 16 y 28 de embarazo. Una vez pasado el primer trimestre el riesgo de aborto disminuye enormemente y todavía no te sentirás demasiado pesada, el vientre será más grande pero llevadero. Podrás hacer visitas, nadar, caminar… sin ningún inconveniente.

Viajar en el tercer trimestre de embarazo

En el tercer trimestre se empieza a notar más el cansancio, el vientre pesa y es más complicado moverse. Elige destinos más propicios a la relajación y, no estaría de más que hubiera un hospital materno cerca. A partir del octavo mes de embarazo se recomienda no irse muy lejos del lugar donde tengas previsto dar a luz.

Ir a la playa

El mar y la piscina son ideales en el embarazo. Cualquier momento del embarazo es bueno para nadar, siempre y cuando el cuello del útero no haya empezado a borrarse. Nadar relaja tu cuerpo y ayuda a “ablandar” las articulaciones, además prepara el perineo para el parto. Cuidado, no te canses nadando demasiado. Aunque nadar sea bueno recuerda que los deportes acuáticos no son una buena idea.

Ir al campo o la montaña

El campo o la montaña también son buenos destinos durante el embarazo. Aprovecha para pasear y respirar aire limpio, eso sí, recuerda no subir más de 2000 metros de altitud para preservar la oxigenación del bebé. Por supuesto, deja a un lado actividades de riesgo tales como la escalada, espeología, etc.

Antojos durante el embarazo ¿Por qué se producen?

antojos embarazoDurante el embarazo, los gustos cambian y aparecen los famosos antojos. Pero ¿Qué son los antojos? ¿Simples deseos o una verdadera necesidad?

Estás embarazada y se te antojan fresas en pleno invierno, o mostaza (qué raro, si nunca te ha gustado) o una súper hamburguesa no apta para dietas… ¡y la lista podría continuar!. Cada mujer tiene sus obsesiones en esta etapa y su forma de aliviar ese antojo lo más rápido posible porque hay que satisfacer ese antojo ¿No? ¿O debemos controlarnos?

Antojos durante el embarazo ¿Por qué se producen?

Ningún estudio científico explica claramente a qué se deben, pero se sospechan algunas posibles causas.

La revolución hormonal: Las hormonas del embarazo provocan un desequilibrio a nivel neurotransmisor, los gustos cambian y el olfato se intensifica. Por tanto, la atracción o rechazo hacia un alimento en concreto (como suele ocurrir con el café, el dulce o las aceitunas por ejemplo) va desapareciendo progresivamente según avanza el embarazo.

Los problemas digestivos: las náuseas y la acidez se pueden aliviar fraccionando nuestras comidas para que sean pequeñas, pero frecuentes durante el día. Se suele sentir atracción hacia alimentos que se digieren con facilidad como por ejemplo los cítricos o los avinagrados como aceitunas o pepinillos. La comida rápida también se digiere rápido, de ahí los antojos de una hamburguesa a las tres de la mañana.

El instinto: es decir, la apetencia que ocurre de forma natural hacia alimentos que nos van a aportar esos nutrientes que nuestro organismo necesita, por ejemplo lácteos en caso de carencia de calcio o legumbres si estamos bajas de hierro.

El desequilibrio emocional: la alegría de ser madre, la impaciencia por la espera, la ansiedad por los miedos y el cansancio que provoca el propio embarazo pueden provocar deseo de remontar el ánimo a través de alimentos dulces. Algunas futuras mamás encuentran ese alivio que necesitan con chocolate, helados o galletas.

La tranquilidad de no estar a dieta: muchas mujeres se toman el embarazo como una pausa en su dieta y se permiten poder comer todo lo que se les antoje sin sentirse culpables luego. Esto puede provocar más de un antojo por el simple hecho de querer aprovechar la situación.

¿Qué puedes hacer para evitar estos antojos?

No es necesario que comas por dos, pero sí deberás aumentar un poco tu aporte calórico. Lo mejor es repartir las comidas para que sean pequeñas pero frecuentes durante el día, así te evitarás arrasar con alimentos poco saludables en un ataque de hambre. Intenta seguir una dieta saludable y equilibrada para que no te falte ningún nutriente, por supuesto permítete algún capricho de vez en cuando para quitarte ese deseo (consulta con tu médico en caso de dietas más estrictas como, por ejemplo, si padeces de diabetes gestacional).

Si deseas picar entre horas elige una pieza de fruta, un yogur u otro producto lácteo como queso o un vaso de leche, barritas de cereales o una ensalada. Son alimentos ligeros que te aportarán buenos nutrientes.

Y dime ¿Has tenido algún antojo raro durante tu embarazo?

Ciática en el embarazo: causas y formas de aliviar el dolor

La ciática es una de esas molestias que pueden surgir en el embarazo y fastidiarnos el día a día. Afortunadamente existen soluciones para calmarla y prevenirla, veamos algunos consejos para llevarla lo mejor porsible.

Primero ¿Qué es la ciática?

El nervio ciático es el que va desde abajo de la espalda, pasando por el muslo y llegando hasta el pie. Decimos que tenemos ciática cuando este nervio se irrita llegando a ser doloroso.

¿Cómo saber que este dolor que me ha aparecido desde el inicio del embarazo es ciática?

Las señales de una ciática son varias:

– Podrás sentir ardor intermitente, a menudo en un solo lado.
– También puedes sentir adormecimiento u hormigueo en las piernas o en el pie.
– Lo más característico es el dolor que va desde la zona baja de la espalda, pasa por toda la pierna y llega hasta el pie.

¿Es frecuente la ciática en el embarazo?

Durante el embarazo el cuerpo sufre numerosos cambios: aumento de peso, relajación de los ligamentos, modificación de la postura… todo esto puede provocar dolores a nivel de la espalda y del nervio ciático, especialmente a partir del cuarto o quinto mes de embarazo. Por lo tanto, no se trata de una ciática propiamente dicha, pues el nervio no está comprimido sino que solamente está irritado. Aún así, los dolores son exactamente iguales que los de una “verdadera” ciática.

¿Cómo calmar la ciática en el embarazo?

Los medicamentos anti-inflamatorios que se suelen recetar para los dolores ciáticos están contraindicados en el embarazo. Tu médico te recomendará otras alternativas:

– Ejercicios y estiramientos suaves adaptados a cada etapa del embarazo, esto te calmará bastante aunque de inicio te parezca que no.
– Masajes. Puedes acudir a un masajista y, de paso, te servirá para mimarte y relajarte.

– La osteopatía. Es eficaz, a veces con solo dos sesiones es suficiente.

Cuídate en tu día a día

Para evitar que aparezcan estos indeseados dolores puedes:

– Utilizar una faja de embarazo al menos durante un rato al día o cuando sepas que vas a pasar mucho tiempo en pie o caminando. Esto te aliviará el peso del vientre.
– Cuando estés tumbada utiliza cojines para levantar un poco las piernas, puedes usar el típico cojín de lactancia.
– Evitar usar tacones muy altos pero también las clásicas bailarinas totalmente planas. Un leve tacón sería lo ideal.
– No levantes peso.
– Evita cruzar las piernas cuando estés sentada.
– Si puedes, intenta caminar un poco cada día. Pero no te fuerces y tómate descansos durante el día, especialmente si ves que empieza a doler.

¿Qué hacer en caso de “crisis”?

Si te ha dado dolor muy fuerte puedes aplicar frío en la zona durante unos 10 minutos. En la farmacia encontrarás almohadillas de frío o calor muy útiles para esto, recuerda no aplicar el frío directamente sobre la piel, envuélvelo en un pañuelo.

¿Conoces otros remedios para aliviar la ciática en el embarazo? ¡Cuéntanoslo!

Todo lo que debes saber sobre la epidural en el parto

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epidural embarazoYa has escuchado todas las opiniones posibles sobre la epidural, desde el “duele mucho y es peligrosa” hasta “¡es una maravilla, pude disfrutar de mi parto!”. Cada persona es un mundo y solo tú tienes la decisión final así que, para ayudarte a salir de ese mar de dudas, vamos a responder a las preguntas más frecuentes.

¿Quién puede ponerse la epidural?

Todas las mujeres, a menos que tengan una contraindicación, las principales son: fiebre, infección de la espalda (forúnculos), trastornos de la coagulación de la sangre o algunas enfermedades neurológicas. En estas circunstancias, la epidural sería peligrosa y el anestesista se negará a practicarla. Es más difícil ponerla en mujeres con obesidad, aunque no imposible.

Había decidido prescindir de ella, pero el parto se me hace demasiado doloroso y me arrepiento de mi elección. ¿Puedo cambiar de opinión en el último momento?

Sí, es posible… Hasta cierto punto. Se puede aplicar mientras que el cuello uterino no se dilate más de 6 o 7 centímetros. Después de eso, será un poco tarde y no dará tiempo a que haga efecto.

¿Cómo se gestiona la decisión de ponerse la epidural?

Unas semanas antes del parto tendrás cita con un anestesista. En algunos lugares esta consulta es obligatoria, hayas decidido dar a luz con epidural o no. El anestesista te informará sobre la epidural y te examinará, te mandará a hacer un análisis de sangre. No dudes en hacerle cualquier pregunta que te preocupe. Para asegurarte de no olvidarlas escríbelas antes en una pequeña libreta.

En el momento del parto, un anestesista (probablemente no sea el mismo) vendrá a mirarte y comprobará que no tengas contraindicaciones. Luego, te pedirá que te sientes o que te acuestes de lado, te avisará de que pinchará en la parte inferior de la espalda, entre dos vértebras lumbares. Esto le permitirá introducir un pequeño tubo (catéter) en el espacio epidural. Esto durará unos minutos, a veces más dependiendo de las condiciones anatómicas (escoliosis, obesidad…). Luego, un vendaje mantendrá el catéter en su lugar durante el parto, y el médico inyectará un producto anestésico controlando tu presión arterial y frecuencia cardíaca.

Probablemente te pondrán un catéter urinario porque la epidural elimina el impulso de orinar. Después de la primera inyección, tardarás de 10 a 15 minutos en sentir su efecto sobre el dolor. Dependiendo de la duración del parto, puede ser necesario repetir las dosis.

La epidural ¿duele?

Puede ser un poco dolorosa. Se siente que la aguja penetra la parte inferior de la espalda, aunque no mucho porque generalmente anestesian la zona antes de introducir el cáteter. También es posible sentir calambres en las piernas o la espalda. Lo bueno es que la ponen durante una contracción y, al ser la contracción tan dolorosa, no tendrás en cuenta el dolor del pinchazo.

¿Mis piernas quedan paralizadas?

No, no completamente. Es normal tener una sensación de “piernas pesadas” o piernas flojas, pero puedes seguir moviéndote. La epidural reduce el dolor pero no elimina por completo la sensibilidad.

¿Cuáles son los riesgos de la epidural?

Puede haber efectos secundarios, pero la mayoría son leves: el efecto de la epidural puede ser incompleto o inexistente. Puedes sentir dolor en la espalda, pero no está claro si se deben a la epidural o a una posición mal tomada durante el parto. Más raramente (menos del 1% de los casos) algunas mujeres tienen hipotensión o dolores de cabeza y mareos durante unos días. Los efectos secundarios graves son extremadamente raros (shock alérgico, ataque cardíaco…), pero pueden ocurrir como con cualquier otro anestésico.

¿Cuáles son las consecuencias para el bebé?

En condiciones normales, la epidural no afecta en nada al bebé. En el mejor de los casos, permite acortar la duración del parto, gracias a la relajación que proporciona o porque permite utilizar productos que aumentan las contracciones uterinas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que la duración del parto puede alargarse bajo el efecto de la epidural. Aún así deberás saber que el bebé recibe una pequeña dosis de producto anestésico.

¿Hay otras soluciones para no sentir dolor en el parto?

Sí, hay otras soluciones, pero todo depende de cómo sientas el dolor. Las mujeres chinas, por ejemplo, dan a luz frecuentemente bajo acupuntura. Algunas mujeres te aconsejarán métodos como sofrología, haptonomía o masajes para tolerar mejor el dolor. La anestesia espinal es otro tipo de anestesia, aunque es bastante menos tolerada que la epidural. Finalmente, por supuesto hay anestesia general, pero solo se usa en casos muy específicos (contraindicación de la epidural o emergencia) y su principal desventaja es que priva a la madre de la experiencia de vivir el parto.

Tienen que hacerme cesárea ¿Es posible hacerla con la epidural?

Por supuesto, con una cesárea es posible. Es el mismo principio que para un parto vaginal, excepto que las dosis de anestésicos serán mayores. Casi todos los médicos lo hacen así y es una gran ventaja, ya que esto puede permitirte vivir tu parto. Estarás consciente y oirás todo lo que sucede. Por otro lado, por supuesto, no verás todo, ya que los médicos te ocultarán la visión de pecho hacia abajo ¡Pero verás a tu bebé tan pronto como nazca!.

Pronto darás a luz: ¿pedirás la epidural?

Esta es una pregunta que solo tú puedes responder, hablando con tus seres queridos y con la ayuda de tu anestesista. Dependerá de cómo sientas el dolor y cómo lo lleves. Para algunos, el dolor del parto es inaceptable y la epidural es un derecho. Para otras mujeres sentir dolor y dominarlo puede ser una experiencia gratificante. Depende de tí ver cómo te posicionas entre estos dos extremos. Hoy en día, la única respuesta que no debes tolerar es: “No tendrás una epidural porque no hay anestesista disponible”.

 

Todo lo que debes saber sobre los test de embarazo

todo lo que debes saber sobre el test de embarazo

En cuanto dudas de un posible embarazo vas volando a por un test que te despeje esas dudas pero ¿Sabes cómo utilizarlo adecuadamente? ¿Cuál debes comprar? ¿Cuándo se puede hacer? ¿Cuál es el riesgo de falso negativo o positivo?. Hoy vamos a responder a todas estas preguntas.

Cada año se venden más de dos millones de pruebas de embarazo. Gracias a la detección de una hormona específica en el embarazo, permite una respuesta fiable a casi el 99%. Se pueden usar desde el primer día de falta o incluso tres días antes, dependiendo de su sensibilidad.

¿Cómo funciona el test de embarazo?

Las pruebas de embarazo detectan la presencia en la orina de una hormona específica del embarazo (b-hCG) secretada por el óvulo. La fertilización va acompañada de la secreción de esta hormona, que aumenta progresivamente durante el embarazo. Si esta hormona está presente en la orina, el test te lo indicará. Su fiabilidad es ahora del 99% siempre que se hayan observado bien las precauciones de uso. Los resultados son más fiables si lo haces con la primera orina de la mañana, que está más concentrada.

¿Cuándo puedo hacerme un test de embarazo?

Es recomendable esperar al primer día de falta de menstruación, aunque algunos pueden detectarlo un poco antes. ¿Por qué? Porque los tests detectan la presencia de la hormona hCG, que es secretada por el óvulo fertilizado cuando se implanta en el útero. Veamos un caso concreto: si tu ovulación tuvo lugar el día 14 del ciclo (contando desde el primer día de la menstruación), el óvulo fue fertilizado alrededor del día 16. Por lo tanto, se implantará en el útero alrededor del día 21. La hormona HCG comienza a secretarse alrededor del día 23. La presencia será lo suficientemente alta como para permitir la detección entre el día 25 y el día 28 (dependiendo de la sensibilidad del test), es decir, cuando llegue la fecha habitual de tu periodo.

¿Cómo se usa una prueba de embarazo?

Por lo general, es tan sencillo como orinar en un vasito e introducir la prueba de embarazo o directamente orinar donde te indica, después de cinco minutos verás el resultado.

¿Cuánto se puede usar una prueba de embarazo?

La prueba es para un solo uso. Si no quedas convencida del resultado y deseas repetirla deberás comprar otra.

¿Cuáles son los diferentes umbrales de sensibilidad para los tests de embarazo?

Hay tests de diferentes sensibilidades. Los más fiables son aquellos que pueden detectar de 40 a 50 UI (unidad internacional) de hormonas, la famosa beta-hCG en particular, por litro. Las pruebas tempranas (3 días antes de la fecha presunta del periodo) detectan en un umbral de 25 IU. Pero todavía hay pruebas que solo detectan 100 IU / L.

¿Qué es un test de embarazo con “falso positivo”?

Un falso positivo es cuando la prueba te dice que estás embarazada cuando no estás embarazada. Es muy raro que esto ocurra. Hace tiempo, las pruebas eran menos específicas y podían detectar erróneamente hormonas distintas a la hCG. Hoy en día, un falso positivo puede estar vinculado a una causa específica: por ejemplo, si tomas medicamentos que contienen la hormona hCG detectada por la prueba (en el caso de un problema de fertilidad, por ejemplo). La otra causa es el aborto espontáneo, si, por ejemplo, no ha habido implantación en el útero. Este resultado debe ser confirmado por un análisis de sangre para estar segura.

¿Qué es un test con “falso negativo”?

Un falso negativo es cuando estás embarazada, pero el test no lo detectó. Esto es más común que los falsos positivos, pero sigue siendo raro, gracias a la mayor sensibilidad de las pruebas. Puede suceder si haces la prueba demasiado pronto y los niveles de hormonas son muy bajos, depende también de la calidad del test. En cualquier caso, es importante seguir las instrucciones (hacerlo con la primera orina de la mañana, esperar el tiempo indicado antes de ver el resultado) para evitar falsos negativos.

¿Alguna vez habéis tenido un falso negativo o positivo?

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