Ecografía morfológica: “La ecografía de las 20 semanas”

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Uno de los primeros sentimientos que tienes cuando descubres que estás embarazada es la felicidad. Mientras te invade la alegría, comienzas a pensar si será niño o niña, qué nombre le pondrás, si se parecerá a ti, cómo será su habitación…

Unos días más tarde, es normal que la alegría se empiece a mezclar con un poco de preocupación “¿Mi bebé está bien?” “¿Se está desarrollando con normalidad dentro de mi vientre?”. Estas son algunas de las preocupaciones más comunes, pero que tienen su lado positivo: te advierten de la necesidad de realizar visitas periódicas a tu obstreta y luego en tu casa seguir sus recomendaciones para asegurar un embarazo exitoso.

Para evaluar si el bebé se está desarrollando bien en tu vientre, debes realizarte algunas pruebas importantes, entre ellas está la ecografía morfológica.

¿Qué es una ecografía morfológica?

Es una ecografia que tiene como objetivo principal evaluar la morfología fetal (su estructura y biometría) para conocer si el bebé se está desarrollando con nomalidad. Permite diagnosticar aproximadamente el 90% de las anomalías fetales.

¿Cuándo debe hacerse la ecografía morfológica?

Lo ideal es realizar dos exámenes morfológicos durante el embarazo:

En el primer trimestre de embarazo: Entre las 12 y 14 semanas de gestación, cuando es posible verificar las principales anomalías: síndrome de Down, higroma cervical, síndrome de Bonnevie-Ullrich…

En el segundo trimestre de embarazo: Entre las 20 y 24 semanas de gestación. Este es el examen más completo y la ecografía suele durar más que el resto pues es la más importante para descartar o confirmar cualquier anomalía o malformación del feto. En esta ecografía morfológica, popularmente llamada “ecografía de las 20 semanas”, se valora: el buen desarrollo del feto y sus órganos, la presencia de malformaciones, el estado de la placenta y el líquido amniótico.

La importancia de establecer un diagonóstico precoz de anomalías fetales es la posibilidad de permitir un tratamiento intrauterino o preparar a los padres para la llegada de su bebé con una anomalía.