Comunicacion intrauterina. ¡Háblale! te está escuchando

Comunicacion intrauterina. ¡Háblale! te está escuchandoProbada como está la influencia de los sonidos en los fetos, hay que aprovecharla. Sobre todo tú, porque la voz de mamá es insustituible para el feto. El documental de National Geographic En el vientre materno muestra cómo un bebé puede distinguir, entre decenas de voces de mujeres, la de su madre. Ésta le aporta confianza, confort y le ayuda a desarrollarse emocional e intelectualmente.

¿Cómo puedes potenciar estas características en el bebé que esperas? Hablándole mucho. Él no va a oírte hasta el quinto mes, pero puedes hacerlo desde antes, porque sí le estarás transmitiendo sensaciones placenteras, que él recibe a través de las hormonas, que reflejan tu bienestar. El efecto será mayor si al hablarle te masajeas la tripa.
Además, puedes cantarle y compartir con él momentos tranquilos, fortaleciendo el vínculo que ya os une. Si tienes una nana predilecta, no dudes en cantársela a diario. Cuando nazca, seguir escuchándola le ayudará a dormirse tranquilo. La música es un gran estimulante y hay interesantes métodos basados en ella en el mercado, como Firstart o Baby Plus.
Tú misma puedes estimular a tu bebé poniéndole música barroca, adecuada porque su ritmo es parecido al del latido del corazón; de violín, estupenda por su riqueza de armónicos; o de los Beatles, ya que un curioso estudio la situó entre las favoritas de los recién nacidos. No está indicada para bebés la música jazz, debido a su ritmo sincopado. Recuerda que el violinista Menuhin creía que parte de su talento se debía a que sus padres “cantaban permanentemente ya antes de que naciera” y no dejes escapar la oportunidad de comunicarte con tu hijo mediante la palabra y la música.
¡Cuánto ruido! El ambiente en que se desenvuelve el feto es muy ruidoso. Según una comparativa de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles, si bien una conversación normal se mantiene a unos 65 decibelios, el feto escucha los latidos de tu corazón y tu voz a entre 72 y 84 decibelios. Los ruidos y voces procedentes del exterior le llegan mucho más amortiguados, ya que los tejidos maternos los atenúan entre 30 y 60 decibelios.

Vía nova
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