¿Cuántas calorías diarias debo consumir durante el embarazo?

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Una de las preguntas que más se hacen las recién embarazadas es: ¿Cuántas calorías se han de consumir durante el embarazo? Es una cuestión que preocupa mucho porque es necesario que tú estés sana para tener un embarazo saludable, tu bebé se desarrolle correctamente y tengas un parto satisfactorio. No olvides que la salud de la madre afecta directamente a la salud del bebé.

¿Estar embarazada significa comer por dos, comer el doble? Por desgracia para los amantes de la comida, las matemáticas para estas cuestiones no funcionan de esa manera. Teniendo en cuenta que uno de los dos tiene un tamaño infinitamente menor que el otro, no hay que abusar de la comida. Por ejemplo, comer un enorme chuletón, puede ser bueno para ti pero quizás demasiado para el bebé.

Lo único que necesitas comer es un promedio de alrededor de 300 calorías más al día para mantener un peso equilibrado. Comer bien en el primer trimestre de embarazo es muy importante para saber cómo mantener un buen nivel de energía y evitar aversiones alimentarias.

En el segundo trimestre de embarazo, sin embargo, debes aumentar un poquitín el consumo diario de calorías, debes aumentar 350 calorías. Y hacia el final de tu embarazo puedes consumir 500 calorías extras por día. Por supuesto, hay excepciones a esta fórmula, así que consulta con tu médico para obtener más información.

Por ejemplo, si estás esperando gemelos o trillizos, es probable que necesites más calorías durante el embarazo; si por otro lado, padecieses de sobrepeso, podrías ser capaz de llevar bien tu embarazo con un consumo de calorías algo menor (suponiendo que estés comiendo correctamente y la elección de alimentos estén llenos de nutrientes para el bebé).

Si no estás aumentando de peso lo suficientemente rápido, entonces no estás consumiendo el extra diario de calorías durante el embarazo. Y al contrario,si estás ganando peso demasiado rápido, es que estás consumiendo más calorías de las necesarias.

Consulta con tu médico cuántas calorías necesitas, pues según tu peso, el mes de embarazo en el que estés y el desarrollo de tu bebé, necesitarás comer más o menos calorías diarias.

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Cómo aliviar las contracciones de Braxton Hicks

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Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones uterinas esporádicas que se inician alrededor de las 6 primeras semanas del embarazo, aunque evidentemente no serás capaz de sentirlas tan temprano. Probablemente no vas a empezar a notar nada hasta llegado algún momento a partir de la mitad del embarazo, si es que las notas, claro (algunas mujeres no las llegan a notar nunca). Este tipo de contracciones uterinas deben su nombre a John Braxton Hicks, un médico, que fue el primero que las describió en 1872.

¿Cómo puedo saber la diferencia entre Braxton Hicks y las verdaderas contracciones de parto?

En los días o semanas antes del parto, las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse intermitente rítmicas, puedes sentirlas de bien cerca, e incluso pueden resultar bastante incómodas. Si no estás informada sobre ellas, puedes confundirte y pensar que se trata del parto. Pero a diferencia de la verdaderas contracciones de parto, las contracciones de Braxton-Hicks no crecen y no son constantemente más largas, más fuertes y más seguidas, sino que son mucho menos dolorosas, intermitentes y arrítmicas.

Si estás próxima al parto, para aliviar las contracciones de Braxton Hicks prueba estas medidas: 
  • Cambia tu actividad o posición, te proporcionará alivio. Si estás de pie, siéntate y si estás sentada, levántate y camina despacito. En ocasiones, el simple reposo alivia las molestas contracciones. (Las verdaderas del parto, por el contrario, persistirán y progresarán su doloroso camino sin importar lo que hagas.) 
  • Toma una ducha caliente para ayudar a tu cuerpo a relajarse. Esto hará calmar progresivamente las contracciones hasta hacerlas desaparecer. 
  • Trata de beber un par de vasos de agua, ya que estas contracciones a veces pueden ser provocadas por la deshidratación. 
  • Intenta hacer ejercicios de relajación o de respiración lenta y profunda. Esto no va a detener las contracciones de Braxton Hicks, pero puede ayudarte a lidiar con el malestar. Aprovecha la oportunidad de practicar algunas de las estrategias de control del dolor que has aprendido en tu clase de preparación para el parto.

Llama a tu médico de inmediato si no has alcanzado 37 semanas y las contracciones son cada vez más frecuentes, rítmicas, o dolorosas, o si tienes alguno de estos posibles signos de parto prematuro:
  • Dolor abdominal o calambres parecidos a los menstruales 
  • Cualquier sangrado vaginal o manchado 
  • Aumento del flujo vaginal 
  • Sensación de presión en la pelvis (la sensación de que tu bebé está empujando hacia abajo).
  • Dolor de espalda.

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Cómo hacer frente a la ansiedad y la depresión durante el embarazo

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La ansiedad o la depresión son trastornos que pueden hacer que tu embarazo resulte la época más dura de tu vida, pero la buena noticia es que hay maneras de manejar los síntomas y hacer frente a la ansiedad y a la depresión durante el embarazo.

Yoga

Hacer yoga durante el embarazo puede ayudarte a aliviar dolores, molestias y relajar tu mente. De hecho, un estudio reciente de la Universidad de Michigan encontró que las mujeres embarazadas que participaron en un programa de yoga de 10 semanas, combinado con un enfoque meditativo, redujo los síntomas depresivos.

Sueño

Dormir lo suficiente durante el embarazo puede ser difícil, y si encima tienes ansiedad, podría ser aún peor. Pero el objetivo de dormir mínimo, de 7 a ocho 8 cada noche puede ayudar a tu estado de ánimo. ¿No puedes o te resulta imposible? Trata de tomar un baño caliente que tiene propiedades como la relajación muscular, leer un libro, o aprende a meditar para aliviar y relajar tu mente.

Ejercicio

Pasando la mayoría de los días haciendo algo de ejercicio por mínimo que sea, si no todos, mejoran tu estado físico y mental y además te ayuda a reducir o evitar algunos malestares propios del embarazo, tal como el estreñimiento. De hecho, según un estudio reciente de la revista Psicología y Salud, las mujeres que hacían ejercicio durante 30 minutos, cuatro veces por semana, experimentaron menos síntomas de depresión, ansiedad y fatiga que aquellas que eran menos activas.

Relájate

Crearse falsas expectativas y agobios puede ser malo tanto para ti, pues fomentas la ansiedad y la depresión, como para la salud del bebé. Por lo cual, asume pronto que estos 9 meses son para ti unas “vacaciones” y has de descansar sí o sí. Así que en lugar de pasar horas y horas buscando en Google tus dolencias de embarazo, obtén la información de tu médico y distráete con algo que haga que te sientas más tranquila.

Mantente conectada

Si estás triste, es posible que desees acurrucarte en la cama, pero el aislamiento puede empeorar tus síntomas. Así que haz algo divertido con tu pareja, llama a un amiga para tomar un café y dejar que otras personas sepan cómo te sientes. Esto es realmente bueno aunque no te des cuenta. Mantendrá al menos de forma inconsciente, tu estado de ánimo arriba.

Encuentra apoyo
Hablar con una amiga o tu pareja, o la búsqueda de foros de embarazadas en línea también pueden ayudarte. La familia y todo tu entorno tienen que apoyarte, busca apoyos y no te sientas sola porque los 9 meses de embarazo son duros y habrá muchos momentos de altibajos emocionales por motivos prácticamente insignificantes.

Busca ayuda profesional

Si tus síntomas comienzan a interferir con tu vida y afectan tu apetito, tu descanso o tu capacidad de concentración, es posible que tengas un trastorno que deba ser tratado por un profesional. Es importante hablar con un terapeuta para que valore tu estado y decida si debes seguir un tratamiento para combatir tu ansiedad o tu depresión..

Como ves, hay muchas formas de hacer frente a la ansiedad y a la depresión durante el embarazo, simplemente reflexiona acerca de mis consejos.

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Tengo miedo al parto

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Nadie dijo nunca que dar a luz es fácil. Y con todos los escenarios posibles que podrían tener lugar, es probable que estés pensando en todo tipo de miedos acerca del parto, pero ten en cuenta que nada importa cuando llega el gran día. Así que es natural tener un poco de miedo - si es tu primer bebé, estará muy justificado. Pero no te preocupes; estoy aquí para ayudarte y te hablaré de los típicos miedos y sus realidades.

Llegar a tiempo al hospital

Típico miedo: "Vivo a 45 minutos del hospital y no me va a dar tiempo a llegar, me va a tocar dar a luz en mitad de la calle o en casa de una forma nada segura."

La realidad: La buena noticia es que el promedio de duración del parto es de unas ocho horas. Y aunque técnicamente no suena como una buena noticia, estadísticamente significa que tus posibilidades de dar a luz al bebé de camino al hospital, en la carretera, son bastante escasas, más bien sólo se ve en las películas. Esto es porque mucho antes de dar a luz, tu bebé comienza a hacer su camino por el canal vaginal, haciendo un montón de señales de advertencia anunciándote de que es hora de ir al hospital - como calambres intensos, dolor de espalda, contracciones constantes, y la famosa rotura de aguas.

¡No ser capaz de manejar el dolor!

Típico miedo:Si me duele cualquier cosa! hasta la regla y siempre estoy floja de salud, no voy a poder soportar el dolor. Siempre he visto en películas, noticias y he leído en Internet que es el peor dolor del mundo, no voy a poder."

La realidad: Sabemos que todo ese dolor es definitivamente bastante terrorífico. Pero recuerda: Tu cuerpo fue hecho para hacer esto, incluyendo el dolor y todo. Una vez que el parto está en su pleno apogeo, tus hormonas darán inicio a toda velocidad el parto y tu cuerpo va a tomar el relevo afrontando la situación como probablemente nunca lo hayas visto antes. Por supuesto, en el caso de que el dolor sea demasiado y el parto se prolongue durante más horas de lo esperado, pide la epidural si es necesario. Pero, incluso, si deseas tener un parto natural, hay técnicas de manejo del dolor y alternativas que puedes practicar durante el embarazo para ayudarte a hacer más llevadero el parto, como la meditación e incluso la hipnosis.

La epidural


Típico miedo: "La epidural puede causar daños increíbles, puede provocar parálisis, afectar al feto y además, he leído que duele mucho."

La realidad: Ni lo verás, pues te la pondrán por la parte baja de la espalda, ni lo sentirás, ya que antes de introducir la aguja grandota de la epidural se anestesia la zona. La mayoría de mamás recuerdan no sentir nada por el estrés, las contracciones y el parto en sí. Se tiende a exagerar el dolor ya en frío, en los foros, por lo que no hagas caso y pregunta a tu médico sobre este proceso.

Muchas madres, sobre todo las primerizas afirman tener miedo a dar a luz, pero es algo que se puede paliar estando muy informada con tu médico acerca de todas las etapas del parto. Recuerda que es algo natural y que será la experiencia más bonita de tu vida.
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7 Consejos para la elección del nombre del bebé

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Encontrar el nombre perfecto para tu bebé puede ser complicado. Hay muchos para elegir, e incluso cuando tienes un número reducido de nombres ya pensados, hay un montón de desaciertos en los que podrías caer. Te ayudo a evitar los 7 errores más comunes que cometen los padres al elegir el nombre de su bebé.

1. ¿Cómo suena el nombre con el apellido?

No debes elegir un nombre que rime con el apellido o sea demasiado similar. No querrás que tu hijo sea evidenciado por llamarse Agustín Martín  o Alfonso Alonso. Puedes buscar un nombre que fluya con el apellido y suene bien.

2. ¿Qué explican las iniciales del nombre completo?

Comprobar las iniciales de tu bebé no coincida una palabra desafortunada, por ejemplo Dolores Espinosa Pérez  (D.E.P. todos sabemos lo que significa). Puedes provocar que los compañeros de tu pequeño se rían por la palabra embarazosa que forma sus iniciales.

3. ¿Te gusta la versión abreviada del nombre?

Por mucho que te resistas, no puedes dejar que los amigos de tu pequeño acaben acortando su nombre. Así que debes pensar si te importa que a tu hija Catalina la llamen Cati, o tu José ser conocido como Pepe. Si no puedes soportar la versión abreviada de un nombre en particular, puede ser el momento de dejarlo fuera de tu lista.

4. ¿El nombre es popular ya?

Algunos padres prefieren no elegir un nombre que esté en el top 10 de nombres del año. Si llamas a tu hijo Iker, por Iker Casillas, es probable que en su clase haya 4 Iker más. También puedes evitar elegir el mismo nombre que han puesto los famosos a sus bebés, puesto que pueden decirte, una y otra vez ,que el famoso/a influyó en la elección del nombre y que estás obsesionada, eres friki y mucho más.

5. ¿El nombre tiene connotaciones desafortunadas?

Por más que tu pareja adore un nombre, si el nombre te recuerda a un ex novio o al más malo de la escuela, entonces, simplemente no funcionará.

6. ¿El nombre va con los nombres de tus hijos mayores?

Trata de no elegir nombres que sean muy similares a los que has elegido para los hermanos mayores. Si tu hija mayor se llaman Elena no pongas Malena a tu próxima hija. Imagínate en el parque llamando a tus hijas, juntos podrían ser motivo de burla.Tienes que ver cómo suenan los nombres juntos.

7. ¿Puedes imaginar a tu bebé como un adulto con el nombre elegido?

Ten en cuenta que tu bebé se convertirá en un adulto un día. Esto puede ser difícil de imaginar cuando el bebé es recién nacido, pero nombres que son lindos para un bebé pequeño puede sonar ridículo para un adulto. Por ejemplo, si tu hija termina por convertirse en un abogado o un médico, probablemente no va a darte las gracias por haberla llamado Luna o Flor

Como ves, estos 7 consejos para una buena elección del nombre del bebé son súper eficientes y creo que deberías tenerlos en cuenta. ¡Tu hijo te lo agradecerá!
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La importancia de hacer ejercicio durante el embarazo

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Que estés embarazada no supone que tengas que disminuir tu actividad física. El ejercicio es un factor fundamental para poder sobrellevar mejor esos 9 meses de embarazo. Esto no quiere decir que te pases el día en el gimnasio, ni que puedas realizar cualquier tipo de ejercicio. Es importante también el estado físico antes del embarazo, si no tolerabas una maratón, obviamente embarazada menos.

El ejercicio durante el embarazo es muy beneficioso, hará que te sientas mejor y puede ayudarte a:
  • Liberar endorfinas
  • Evitar o reducir dolores lumbares.
  • Evitar o combatir el estreñimiento. No hay nada peor que el estreñimiento durante el embarazo. Una vida sedentaria es el mayor causante del estreñimiento. Si haces ejercicio de forma moderada y continua favorecerá el movimiento intestinal.
  • Te ayudará a mejorar físicamente y verte mejor. Durante el embarazo se produce un aumento de peso, lo que puede cambiar tu figura por completo incluso después de dar a luz. Si haces ejercicio controlarás ese aumento de peso y después del nacimiento te será más fácil perderlo.
  • Te prepara para el parto. Al fortalecer los músculos consigues que físicamente estés más preparada para ese momento.

Para conseguir todos estos beneficios es importante saber elegir qué deporte realizar. El yoga, el pilates, la natación o caminar son la mejor elección.

En caso de estar acostumbrada a hacer ejercicios más fuertes te conviene rebajarlos, ya que los ejercicios de gran impacto como el spinning o el triatlón, pueden ser excesivos durante el embarazo.

Si has estado físicamente activa antes de quedarte embarazada, deberías ser capaz de continuar con tu actividad, pero siempre de forma moderada. No trates de hacer ejercicio al nivel anterior; en cambio, ahora que estás embarazada haz lo que sea más cómodo para ti. Anímate con los ejercicios aeróbicos de bajo impacto contra los de alto impacto. No dejes que tu frecuencia cardiaca supera los 140 latidos por minuto.

Si nunca has hecho ejercicio con regularidad antes de quedar embarazada, puedes comenzar un programa de ejercicios de unos 30 minutos diarios, pero siempre después de consultarlo con tu médico o ginecólogo.
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